|
|
🤭 ¡A puro tamalazo! La vez que corrieron a Nirvana de su propia fiesta

Así estuvo el chisme: resulta que la fiesta para presentar el mítico Nevermind de Nirvana terminó en un soberano desmadre. Los culpables: la misma banda, a quienes terminaron corriendo de su propio evento por armar una batalla campal a puro tamalazo y cucharadas de guacamole. Todo ocurrió el 13 de septiembre de 1991 en el antro Re-bar de Seattle. La pachanga apenas iba empezando y estos compas ya andaban bien servidos y hasta con San Juan de las Manzanas haciéndoles ojitos. De la nada, se les hizo fácil empezar a aventar comida. Imagínate nomás el cuadro: pura gente picuda de la música, muy acartonada, trajeadita y oliendo a perfumito caro... ¡y de repente, zangolotrón! Un tamalote bien embarrado en el mero rostro. Obviamente la cosa se salió de control rapidísimo. El guacamole volaba por los aires y le caía al que se dejara, sin respetar sacos ni corbatas. Al ver el cochinero que estaban haciendo, el dueño del bar, Steve Wells, no se la pensó dos veces: agarró a Kurt Cobain y a su gavilla y los puso de patitas en la calle. Eso sí, los sacó justo a tiempo para que fueran a devolver la cena a la banqueta. Tiempo después, Krist Novoselic, el bajista, se acordaba muerto de la risa: «¡No mames, nos corrieron de nuestra propia fiesta!». Al final, la borrachera y los tamales voladores terminaron de sellar la fama de Nirvana como unos verdaderos desmadrosos del rock que no le rendían cuentas a nadie.
● Rock
|
|
|
|
|
|